Mañana: Catedral, Giralda y Real Alcázar
Empieza por la Catedral de Sevilla, uno de los mayores templos góticos del mundo, donde se encuentra el sepulcro de Colón. Sube a la Giralda: se asciende por rampas en lugar de escaleras, y arriba tienes la mejor vista sobre los tejados del centro.
Justo enfrente está el Real Alcázar, un palacio que mezcla arte mudéjar, gótico y renacentista con jardines enormes. Compra la entrada online con fecha y hora; es la visita más solicitada de Sevilla y las colas en la Puerta del León pueden ser largas.
Mediodía: tapas en Santa Cruz y una pausa
Al salir del Alcázar estás en el Barrio de Santa Cruz, la antigua judería, con callejones estrechos, patios y plazas con naranjos. Es un buen lugar para comer de tapas, aunque si te alejas un par de calles de la Catedral encontrarás bares menos turísticos.
Después de comer, haz lo que hacen los sevillanos: descansar. De junio a septiembre las horas centrales del día son muy calurosas, y es mejor guardar fuerzas para la tarde.
Tarde: del río a la Plaza de España
Cuando baje el sol, empieza en la Puerta de Jerez y acércate al río. La Torre del Oro, junto al Guadalquivir, y la Plaza de Toros de la Maestranza están a pocos pasos. Después vuelve hacia la Catedral y la Puerta del León antes de seguir hacia el sur.
La Real Fábrica de Tabacos, hoy sede de la Universidad, es el edificio donde se ambienta la ópera Carmen. Al otro lado de la avenida empieza el Parque de María Luisa y, dentro, la Plaza de España, con su canal, sus puentes y los bancos de azulejos dedicados a cada provincia. Este es justo el recorrido de nuestra gymkana.
Noche: Triana y las Setas
Para cenar, cruza el puente de Isabel II a Triana. La calle Betis, con vistas a la Torre del Oro y al río, es el sitio para tomar algo al anochecer, y por las calles de detrás hay muchos bares de tapas de barrio.
Si te quedan ganas, vuelve al centro hasta el Metropol Parasol, conocido como las Setas. La pasarela de arriba tiene vistas sobre el centro iluminado.
Si tienes más tiempo
Con una segunda jornada, Sevilla tiene mucho más que ofrecer:
- Casa de PilatosPalacio andaluz con patios y azulejos, más tranquilo que el Alcázar.
- Museo de Bellas ArtesPintura sevillana del Siglo de Oro, con Murillo y Zurbarán, en un antiguo convento.
- Paseo en barco por el GuadalquivirUna hora de crucero desde el muelle junto a la Torre del Oro.
- Mercado de TrianaMercado tradicional junto al puente, con puestos para tomar algo.
Consejos prácticos
- Reserva el Real Alcázar con fecha y hora; las colas sin entrada pueden ser largas.
- De junio a septiembre, deja los paseos para primera hora o para el atardecer y lleva agua.
- Para entrar en la Catedral se pide ropa discreta: hombros y rodillas cubiertos.
- Todo el centro se recorre a pie, sin transporte público.