Mañana: Mercado Central, Lonja y Catedral
Empieza el día en el Mercado Central, un edificio modernista con cientos de puestos de fruta, verdura, embutidos y pescado. Ve por la mañana, cuando todos los puestos están abiertos; por la tarde y los domingos cierra.
Enfrente está la Lonja de la Seda, edificio gótico declarado Patrimonio de la Humanidad, con su sala de columnas helicoidales. Desde allí son cinco minutos hasta la Catedral, que guarda un cáliz venerado como el Santo Grial, y la Plaza de la Virgen. Si tienes piernas, sube al Micalet, el campanario, para ver toda la ciudad desde arriba.
Mediodía: paella junto al mar
En Valencia la paella se come a mediodía, nunca por la noche. Lo más clásico es ir a la playa de la Malvarrosa o al barrio del Cabanyal, a unos veinte minutos del centro en tranvía o autobús, donde los restaurantes del paseo marítimo llevan generaciones sirviéndola.
La paella valenciana auténtica lleva pollo, conejo y verduras, no marisco. Si prefieres marisco, pide un arroz a banda o una paella de marisco. Después, un paseo descalzo por la arena antes de volver al centro.
Tarde: el Jardín del Turia hasta la Ciudad de las Artes
El antiguo cauce del río Turia es hoy un parque de nueve kilómetros que atraviesa la ciudad. Alquila una bici o usa el servicio público y recórrelo hacia el este, bajo puentes históricos como el de las Flores, hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Los edificios de Santiago Calatrava son espectaculares al atardecer, cuando se reflejan en los estanques. No hace falta entrar para disfrutarlos: el Hemisfèric, el Museu de les Ciències y el Palau de les Arts se ven perfectamente desde fuera.
Noche: El Carmen o Ruzafa
Para cenar, elige entre los dos barrios con más ambiente. El Carmen, dentro del casco antiguo, tiene callejuelas con grafitis, plazas pequeñas y las Torres de Serranos y de Quart a un paso. Ruzafa, al sur del centro, es más moderno, con bares de tapas y restaurantes de cocina actual.
Prueba una horchata con fartons si no lo has hecho durante el día. Es la merienda valenciana por excelencia y se toma también de postre.
Si tienes un segundo día
Valencia tiene muchas más cosas que ver:
- L'OceanogràficUno de los mayores acuarios de Europa, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
- La AlbuferaParque natural con arrozales y lago, a media hora del centro. El paseo en barca al atardecer es lo más famoso.
- Torres de SerranosAntigua puerta de la muralla medieval, con vistas desde lo alto.
- Mercado de ColónMercado modernista reconvertido en zona de cafés y restaurantes en el Ensanche.
Consejos prácticos
- Visita el Mercado Central por la mañana: por la tarde y los domingos cierra.
- Come la paella a mediodía, como hacen los valencianos.
- La bici es la mejor forma de moverse: la ciudad es llana y tiene muchos carriles bici.
- En verano, lleva crema solar para el Jardín del Turia y la playa.